Llorar y reír arriba de una tela
Fotografía de Gabriel Peréz, sacada en la Isla Robinson Crusoe, un par de días antes que el pintor realizará el mural en el Poblado San Juan Bautista, "La Langosta" (2005)Felipe Drago Suárez, quien actualmente expone "La Templanza de Ousía" retrospectiva de su obra, en la Galería de Arte Chacabuco del Teatro Municipal de Maipú, hasta el 30 de noviembre, 2006, es uno de esos pintores que nos recuerda épocas antiguas, cruzadas épicas de entrega, rigor y una lúcida bohemia. Bohemia, tal como decía la gran poeta chilena fallecida este año, la Stella Díaz Varín "esa bohemia que nos hacía sumergirnos en la oscuridad para vislumbrar la luz de las cosas"
A través de la creación del pintor Drago Suárez, heredero de todas las épocas poéticas actuales y pasadas, fiel representante de la generación de los '80, el acto de habitar e introducirse en su obra, bien puede ser una enseñaza en el ARTE DE VIVIR, una invitación tal como dice el autor a viajar por las emociones, por el mundo sutil de las situaciones y, la energía contenida en cada uno de los actos y de los seres.
Aquí parte de su Manifiesto (contenido en forma completa en su web www.felipedrago.cl, la cual se recomienda por lo demás escuchar con audio)
Manifiesto de la obra
"La principal carencia de la pintura que se nos da hoy en día, es la existencia de una mayor preocupación en la conceptualización del Arte, llegando a convertirse a veces en burdeza inteligible para el espectador. Lo comparo con la criminalidad arquitectónica actual de nuestro país, en ejemplos de hogares con poco espacio de libertad y lo que es peor mal construídos e inspirados en una estética en que lo minimalista se entiende por chabacano y siutiquería esnobista a diferencia de la construcción antigua y romántica del Santiago de los años cincuenta en que los espacios eran amplios y glamorosos.
Partiendo de esta premisa; para mi el acto de pintar se conjuga con el interés por el conocimiento del alma , reflejando los estados de ánimo en base al consciente de ella misma; porque es la memoria de los recuerdos la que nos determina el corazón y es que no captamos nada con la inteligencia que no esté presente en ello. Esto hace que la mirada sea autoreferente para dirigirme a lo sensitivo y emocional pudiendo ir más allá de la propia realidad que propone la fenomenología.

Es ahí cuando surge la energía que deseo representar como el modo que afecta lo vivencial interno;un éxodo de la transición espiritual volcada en el alma, para invocar lo que denomino "las esencias aúricas" del ser, objetos y atmósferas empíricas que lo circundan, componiendo un diseño de efectos simbolistas premeditados que traen consigo la fuerte carga expresionista simbólica; por lo tanto lo pictórico tiene para mi una extensión; pero no una estructura formal.
Es ahí cuando exijo el acto de observar y no mirar, de analogizar y asociar ideas, de desentrañar la metáfora literal del cuadro y lo que se esconde tras las apariencias, porque nuestras máscaras ríen y lloran con el disfraz de los semblantes develados en el color, como lo traslúcido que confieren los caracteres de la personalidad en sus diversas formas, que al no ser esclavas de nada, tienden a convertirse en amo de un todo; la voluntad se concentra así en intenciones elevadas, divinas..."

1 Comments:
Es lo mejor que he visto entre lo Mundano y lo Sagrado.
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